Glenar Estremadoiro, docente del CEA, indica que ofrecen procesos formativos en diferentes horarios como mañana, tarde y noche, en la misión de brindar más opciones a las personas privadas de libertad. Explica que la situación de las personas en la cárcel es muy difícil porque son gente que se siente olvidada por sus familiares, castigada por la sociedad y golpeada en sus oportunidades de vida futura. En este contexto, manifiesta Estremadoiro, que los docentes tienen como primera tarea, cuando trabajan con estos participantes, levantarles el ánimo como personas y elevar su autoestima.
“En algún momento dado ellos van a salir de la cárcel y van a estar preparados para ser incluidos en la sociedad. Sabemos que es complicado que una persona reclusa obtenga empleo, pero ellos no van a salir a extender sus manos para pedir que les ayuden, ellos van a ser emprendedores y van a ofrecer trabajo a otras personas”, expresa con convicción Glenar.
Glenar indica que en medio del desafío que significa reinsertar a las personas de contextos de encierro y deconstruir prejuicios que tiene la sociedad, el CEA trabaja desde hace seis años brindando estas ofertas educativas que generan capacidades productivas para las persoans privadas de libertad y, afirma, pueden aportar a cubrir algunos requerimientos en Villa Busch y en Cobija.