Jacob, 34 años: portador del VIH y trabajador benévolo comprometido

Artículo, 01.12.2014

Apoyada por la COSUDE, la clínica Newlands de Harare en Zimbabue, le ha abierto nuevos horizontes a Jacob M., un paciente portador del VIH. Hoy en día, este último ayuda a otros enfermos a fin de que puedan beneficiarse de los mismos cuidados médicos como él.

Jacob M. se reúne con una enfermera en la clínica Newlands.
Jacob M. es uno de los 4000 pacientes que se benefician de un seguimiento médico regular en la clínica Newlands. © Swiss AIDS Care International

Al contar su vida, Jacob M. revela una historia desafortunadamente común a tantos infortunados a través del mundo. Malos tratos en su infancia, trabajos en los campos desde la edad de 11 años, éxodo rural hacia la capital, paro... Hasta el día en que su vida dio nuevamente un vuelco: "Tuve una relación con una mujer que de repente cayó enferma. En ese momento, supimos que era portadora del VIH. Ella murió poco después. Yo también empecé a tener vómitos y diarrea y perdí mucho peso".

Poco a poco, Jacob es rechazado por su madre y su familia. Entonces, decide mudarse a otro barrio de la capital Harare donde una organización local logra convencerlo de que se haga la prueba del VIH. El resultado es positivo y Jacob comienza un tratamiento antirretroviral (ART) en la clínica Newlands. El establecimiento, fundado en 2004 por el médico suizo Ruedi Lüthy, cuenta desde entonces con el apoyo financiero de la COSUDE.

Medicamentos, prevención y apoyo psicosocial

Al igual que Jacob, más de 4000 pacientes se benefician de una asistencia médica y material en la clínica Newlands gestionada por la fundación suiza Swiss Care International. La atención médica consiste fundamentalmente en poner a disposición de los enfermos del VIH medicamentos ART e integrar elementos de prevención y de apoyo psicosocial. "Desearía que todos en Zimbabue pudieran beneficiarse de tales cuidados", dice Jacob entusiasmado.

El enfoque global de la clínica Newlands responde a los tres objetivos fundamentales de la campaña internacional lanzada por ONUSIDA: reducir la mortalidad relacionada con el SIDA, disminuir la probabilidad de nuevas infecciones y luchar contra la discriminación de la que son víctimas los portadores del VIH. La clínica Newlands dispone de puestos móviles en el barrio de Jacob. Este vio allí la ocasión de comprometerse personalmente en la lucha contra el flagelo del VIH y sus consecuencias. "Allí, trabajo como benévolo a fin de explicar la importancia de la terapia a las personas infectadas, tal como lo hicieron conmigo". A largo plazo, el objetivo del proyecto financiado por la COSUDE es formar en Zimbabue a especialistas en la enfermedad del VIH/SIDA, particularmente en el ámbito de los ARTs.

Reducción de la tasa de prevalencia

Mientras tanto, Jacob se ha casado. Actualmente, vive con su esposa y su hijastro en la periferia de Harare. "Todos somos portadores del VIH, pero andamos bien de salud gracias al tratamiento de la clínica Newlands". Zimbabwe es uno de los pocos países africanos que ha logrado frenar de manera significativa la progresión de la epidemia del VIH/SIDA y reducir la tasa de prevalencia del VIH en el seno de la sociedad de 25% a casi 15%.

Además de la clínica Newlands, la COSUDE apoya cinco proyectos directamente relacionados con el tema del VIH/SIDA en África Austral. En términos más generales, hace del fortalecimiento de los sistemas estatales de salud una prioridad y procura, mediante un enfoque transversal, integrar el componente VIH/SIDA en cada uno de sus proyectos. Ello implica reflexionar sobre el rol y el impacto de toda intervención - en ámbitos tan distintos como la seguridad alimentaria, el saneamiento o la educación - en las personas infectadas por el VIH. Finalmente, Suiza apoya financieramente a la OMS, a ONUSIDA y al Fondo Mundial de Lucha contra el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria, desempeñando un rol activo en el pilotaje estratégico de estas instituciones.

Un auxiliar de laboratorio habla con una enfermera.
El proyecto financiado por la COSUDE pretende formar en Zimbabwe a especialistas en el campo del VIH/SIDA. © Pia Zanetti

Erradicar la epidemia de aquí a 2030

ONUSIDA calcula que en 2013 murieron 1,5 millones de personas a causa de su infección por el VIH/SIDA. Sin embargo, el número de muertes ha disminuido un 19% en los últimos tres años. Actualmente, en África Subsahariana, 90% de los pacientes que han dado positivo al test del VIH reciben un tratamiento ART. Sin embargo, se calcula que más de la mitad de los 35 millones de personas que viven con el VIH en todo el mundo no son conscientes de su infección. ONUSIDA ha fijado como objetivo erradicar la epidemia para el 2030. Ello significa que a partir de esa fecha el VIH/SIDA ya no sería considerado como una amenaza para la salud pública, es decir que su propagación estaría controlada y sus efectos devastadores reducidos.

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