Suiza seguirá siendo en Afganistán un actor de cooperación de primer plano tras la retirada de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (FIAS), desplegada bajo la égida de la OTAN, prevista para finales de 2014. Este es el mensaje que ha transmitido a principios del mes de diciembre 2014 en Londres, con ocasión de una conferencia internacional consagrada al proceso de reconstrucción de Afganistán.
Desde la caída del régimen talibán en 2002, la COSUDE concentra su trabajo de cooperación en Afganistán en la consolidación de las estructuras estatales descentralizadas, en el fomento de la participación ciudadana en los asuntos públicos, en el respeto de los derechos humanos así como en la mejora de las condiciones de vida de los grupos de población desfavorecidos, especialmente en las zonas rurales. Estos ejes de intervención prioritarios seguirán formando parte del orden del día y contribuirán directamente al «Decenio de la transformación» (2015-2024), decretado por el gobierno afgano y los países donantes.
Si bien la retirada de las tropas de la OTAN abre nuevos horizontes para Afganistán, conlleva también importantes desafíos. El país celebró durante el verano pasado la elección democrática y pacífica de un nuevo presidente, pero la situación política sigue siendo tensa. La presencia de la COSUDE en Afganistán responde a la voluntad de Suiza de aportar su ayuda prioritariamente a los contextos frágiles. Tal y como explica Marianne Huber, responsable de la Oficina de Cooperación suiza en Kabul, esto implica que la distribución de la ayuda internacional se someta a estrecha vigilancia sobre el terreno.
Entrevista publicada en el magazín Un seul monde (4/2014)
«¿Cuál es el futuro de Afganistán? (PDF, Páginas 3, 491.1 kB, Italiano)