El «enfoque integral» de la COSUDE en Haití, una apuesta por la sostenibilidad

Artículo, 06.01.2015

La COSUDE está presente por partida doble en Haití, un país de intervención prioritaria en contextos frágiles. Expertos de la Ayuda Humanitaria y de la Cooperación bilateral trabajan allí en sinergia, siguiendo el así llamado «enfoque integral». Este enfoque implica una estrecha coordinación de los esfuerzos y representa un auténtico potencial en términos de sostenibilidad de los proyectos. Cinco años después del terremoto de 2010, que causó más de 230.000 víctimas mortales, dos ejemplos hablan por sí solos.

Una ingeniera haitiana empleada de la COSUDE responde a las cuestiones de un periodista ante un stand.
La divulgación de los métodos de construcción a prueba de seísmos, como la realizada aquí en un stand de la COSUDE con ocasión de una exposición organizada en 2013, ha sido posible gracias a una estrecha colaboración de la Ayuda Humanitaria y la Cooperación bilateral de la COSUDE. © Keystone

Generalmente, se da por sentado que los actores humanitarios intervienen activamente en caso de catástrofe natural o durante un conflicto armado, para distribuir material de socorro y contribuir a rehabilitar el entorno dañado y que, a continuación, si la situación lo permite, se retiran para dar paso a los programas de «cooperación al desarrollo».

En Haití, sin embargo, la COSUDE está haciendo la experiencia de un compromiso simultáneo de expertos de la Ayuda Humanitaria y de la Cooperación bilateral. Y desde el terremoto de 2010, todos los colaboradores de la COSUDE trabajan en estrecha colaboración. La fórmula se resume en dos palabras: enfoque integral.

Sinergias y complementariedades

«Dicho claramente, esto significa que la ayuda humanitaria y la cooperación a más largo plazo buscan sinergias y complementariedades», explica Corinne Conti, encargada de programa en Haití en el seno de la Ayuda Humanitaria. Por su parte, Bernard Zaugg, Jefe adjunto de la COSUDE en Puerto Príncipe, recuerda que es imperativo «abrir perspectivas y modificar los hábitos».

Desarrollar en el día a día un enfoque integral de este tipo constituye todo un desafío. Los actores concernidos deben dar prueba de flexibilidad; hay que inventar nuevos reflejos. La Ayuda Humanitaria debe plantearse su acción más allá de proyectos puntuales y perseguir un «impacto realmente estructural». Por su parte, los programas de cooperación al desarrollo deben integrar y facilitar el trabajo de los humanitarios. Esta coordinación de los esfuerzos es fundamental para lograr la sostenibilidad de los proyectos en un país como Haití, expuesto a los peligros naturales y con instituciones frágiles.

Planos-prototipo para las escuelas

Dos ejemplos ilustran la plusvalía del enfoque integral practicado por la COSUDE en Haití. En primer lugar, el éxito obtenido por el programa de reconstrucción de escuelas, iniciado una vez acabada la fase de emergencia post-seísmo. «Desde el principio, la idea era que, además de rehabilitar los edificios escolares, los expertos desplegados por la Ayuda Humanitaria suiza debían servir para reforzar las capacidades nacionales en materia de construcciones resistentes a los peligros naturales», señala Bernard Zaugg.

Para entrar en contacto con el Ministerio de Educación Nacional haitiano y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), su principal donante, los miembros del Cuerpo Suizo de Ayuda Humanitaria (CSA) pudieron contar con el saber hacer de sus colegas encargados de la cooperación bilateral y con los contactos previamente anudados por ellos. «El BID no había sido nunca antes una contraparte de la Ayuda Humanitaria, pero pasó a serlo en virtud de nuestro enfoque integral», comenta satisfecho Gardy Letang, responsable nacional del programa humanitario en el seno de la Oficina de la COSUDE en Puerto Príncipe. La integración de la Oficina en la Embajada de Suiza en Haití, en 2011, abrió nuevas puertas: «Evidentemente, obtener una cita con un ministro es más fácil para un embajador que para un jefe de proyecto», concluye Bernard Zaugg.

Pero no es solo la edificación de nueve escuelas (acabadas o en construcción) lo que llena de orgullo a Suiza en las postrimerías del año 2014 sino también el haber contribuido a estandarizar tres planos-prototipo de construcción sostenible, que han sido adoptados por el Gobierno haitiano como normas imperativas en abril de 2014. También el Banco Interamericano de Desarrollo los ha integrado en su práctica. En las 60 escuelas que el BID ha previsto reconstruir a partir de los planos-prototipo «suizos», podrán ahorrarse entre 15.000 y 40.000 CHF de gastos de estudio, por escuela (y más de 300.000 USD por cada construcción), según los cálculos de la COSUDE. La economía de escala podría ser más importante aun las autoridades haitianas estiman en 1000 el número de escuelas que hay que rehabilitar en el país.

Agua potable y saneamiento

Otra colaboración fructífera en el seno de la COSUDE concierne al sector del agua y del saneamiento. Si la Oficina de cooperación suiza en Haití ha convertido en una prioridad de su Estrategia 2014-2017el abastecimiento de agua potable de la población, es en parte por el trabajo realizado por los expertos del CSA en 2010.

Recordemos que ocho meses después del terremoto se declaró una epidemia de cólera en el centro del país. Las autoridades haitianas pidieron a la Ayuda Humanitaria suiza reforzar los mecanismos de tratamiento y control del agua potable en las zonas más afectadas y formar a técnicos locales. La fiabilidad y la profesionalidad de los ingenieros del CSA son muy apreciadas. Estas experiencias positivas confirman la experiencia de la cooperación suiza en el sector (la COSUDE financia desde 1998 un proyecto de agua potable implementado por la organización Helvetas).

En 2012, el Gobierno haitiano y la COSUDE acordaron dar continuidad al compromiso de la Ayuda Humanitaria: se invitó a la COSUDE a contribuir al perfeccionamiento del sistema nacional de abastecimiento de agua potable a la población. Hasta hoy se han creado 11 laboratorios de análisis y 48 sistemas de abastecimiento de agua, equipados con material de cloración, de los que se benefician 200.000 usuarios. En el plano estratégico, la COSUDE ayudó a la Dirección Nacional de Agua Potable y Saneamiento (DINEPA) a establecer un nuevo «Documento nacional de referencias técnicas».

Lo esencial es que el enfoque integral preconizado por la COSUDE en Haití corresponde a la visión del país contraparte. «Nosotros, siempre hemos tenido claro que la ayuda humanitaria acordada por un donante debía inscribirse, más allá de la situación de emergencia, en una lógica de institucionalización de las reformas», precisa Lesly Dumont, jefe de la Unidad «Orientación estratégica» de la DINEPA.

Servicios funcionales y sostenibles

Al igual que en el caso de las escuelas reconstruidas, el objetivo general perseguido por la COSUDE en el sector del agua y del saneamiento es la consolidación del Estado, con el fin de que este pueda ofrecer unos servicios de base a los más desfavorecidos. Sin embargo, en Haití, es difícil garantizar unos servicios públicos funcionales y sostenibles sin llevar a cabo una reflexión sobre los riesgos de catástrofes naturales, a los que puede añadirse el contexto de fragilidad institucional.

Con el fin de anclar mejor aun el principio de una ayuda humanitaria tan preventiva como reactiva, los expertos del CSA lanzaron en primavera de 2014 un proyecto de reducción de los riesgos de catástrofes: «Una de las prioridades es reforzar la gobernanza local en materia de gestión de los riesgos», explica Gardy Letang. Y, de resultas, la implicación de la población en la acción pública consolida el Estado de derecho. La acción conjunta y coordinada de la Ayuda Humanitaria y de la Cooperación bilateral procura un desarrollo sostenible en Haití, a la vez que permite a los proyectos lanzados por la COSUDE reforzarse mutuamente.

No es un caso único

El caso del compromiso coordinado de la Ayuda Humanitaria y de la Cooperación bilateral practicado en Haití no es, en absoluto, el único. Los dos departamentos colaboran en mayor o menor grado, en función de los contextos, en la mayoría de los países de intervención de la COSUDE en todo el mundo. Asimismo, se desarrollan sinergias con los llamados programas «globales» de la COSUDE: agua, cambio climático, seguridad alimentaria, migración y salud. En una escala más amplia, la COSUDE colabora también regularmente con la División Seguridad humana del DFAE, con la SECO y con otras Oficinas Federales.