Entrevista con Dr. Olivier Hagon

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Dr. Olivier Hagon, jefe del Grupo de expertos médicos del Cuerpo Suizo de Ayuda Humanitaria

¿Cuál es su opinión sobre la extrema rapidez del desarrollo de la epidemia?

Confluyen aquí dos hechos particulares: por una parte, la eclosión de la epidemia tiene lugar en países extremamente pobres, con sistemas de salud deficientes y, por la otra, se trata de un virus que se comporta de forma insólita. Normalmente, las epidemias de Ébola pueden controlarse dentro de zonas limitadas adoptando medidas enérgicas. Sin embargo, en la situación actual el virus ha sido más móvil y se ha propagado en las ciudades grandes, aspectos que constituyen factores agravantes.

¿Cuáles son las principales necesidades identificadas sobre el terreno?

Urge restablecer el sistema de salud en los países concernidos. No solo para hacerse cargo de los pacientes afectados por el virus del Ébola y de los cadáveres sino, sobre todo, para garantizar la atención sanitaria básica a las poblaciones que actualmente carecen de ella. Tenemos que ampliar nuestra percepción de la crisis: más que a una crisis sanitaria nos enfrentamos a una crisis humanitaria compleja que acarrea toda una serie de consecuencias. Sufre la economía, aumentan los precios, la seguridad se convierte en un problema, etc.  La asistencia humanitaria, por tanto, debe asumir distintas facetas.

En su opinión, ¿qué ayuda concreta puede aportar Suiza en la lucha contra la propagación del virus del Ébola?

Mientras las grandes naciones se ocupan de montar centros de tratamiento del Ébola, Suiza puede aportar una gran ayuda trabajando en las prácticas de la atención sanitaria y en las medidas a adoptar para controlar las infecciones y la higiene. El auténtico desafío consiste en restaurar la confianza en sentido amplio, limitando los riesgos para los cuidadores y para la población. Las prácticas médicas deben ser adaptadas al «contexto del Ébola», no sólo por lo que se refiere a los enfermos de Ébola sino también para todos los demás. Garantizar la seguridad de los cuidadores permitirá asegurar su presencia en el seno de los hospitales, con lo que se logrará también que el sistema sanitario de los países afectados pueda volver a funcionar.