El compromiso de la COSUDE por el derecho a la educación

Artículo, 12.12.2017

264 millones de niños y jóvenes en todo el mundo no tienen acceso a la educación. El informe mundial sobre educación 2017/18 de la UNESCO evalúa el modo en que los diferentes actores deben contribuir para cambiar esta situación. Sabina Handschin, experta en educación, explica en una entrevista lo que el informe significa para la COSUDE.

Un grupo de niños corriendo hacia una escuela en una región de montaña.
Según la UNESCO solo el 33% de todos los niños terminan su escolaridad obligatoria en los países en desarrollo. En Afganistán (imagen) son incluso solo el 22%. © COSUDE

¿Cuáles son a su entender los principales mensajes del informe sobre educación de la UNESCO de este año? 

Los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas determinan que cada niño tiene derecho al acceso igualitario a una educación de calidad. Para que también los niños en países en desarrollo puedan ejercer este derecho, muchos actores son llamados a contribuir: ante todo y lógicamente, el Estado, pero también las escuelas, el personal docente, los padres, las organizaciones internacionales, los países donantes, la sociedad civil, el sector privado, etc. El informe examina quién tiene qué parte de responsabilidad y cómo debe rendir cuentas de su labor. Para la COSUDE se trata de un tema central, dado que, con frecuencia, en los países en desarrollo el Estado solo no está en condiciones de proveer la educación para todos. Asimismo, según las Naciones Unidas, no se cuenta con los 39 mil millones de dólares necesarios para que todos los niños en los países en desarrollo puedan terminar su escolaridad. Es algo que nos debe de preocupar si se tiene en cuenta que, por lo general, el apoyo internacional a la educación ha disminuido en los últimos años. 

¿En qué medida la COSUDE, con su compromiso en el área de la educación, tiene en cuenta el enfoque de una responsabilidad compartida? 

La estrategia de la COSUDE en materia de educación básica, presentada en la primavera de 2017, comparte plenamente el enfoque del informe de la UNESCO. Para el periodo 2017-2020, la COSUDE ha aumentado en un 50% los recursos asignados a la educación y la formación profesional. En nuestros países contrapartes brindamos apoyo a los sistemas de educación estatales a fin de hacer realidad el derecho a la educación. En este contexto, trabajamos conjuntamente con diversos actores. Apoyamos por ejemplo a los inspectores escolares en su cometido de supervisión. Paralelamente, trabajamos también con organizaciones no gubernamentales que contribuyen al fortalecimiento del sistema educativo. De otro modo, colaboramos con el sector privado para que se comprometa por la formación profesional de los jóvenes. Finalmente, insistimos en una mejor coordinación entre los países donantes. Al fin y al cabo se trata de reforzar los sistemas existentes.

Retrato de Sabrina Handschin
Sabina Handschin, experta en educación en la COSUDE. © COSUDE

¿Podría ilustrar sus afirmaciones con ejemplos concretos? 

Suiza está cumpliendo una labor en todos los ámbitos. A escala internacional, entre otros aspectos, se compromete en el marco de la «Global Partnership for Education» a que los donantes suministren recursos destinados a mejorar los sistemas educativos para que sean aplicados en consonancia con las políticas de educación vigentes en los países en desarrollo. A escala nacional, nos comprometemos, por ejemplo en Mali, a establecer las capacidades de planificación de las autoridades de educación descentralizadas, o capacitamos a personal docente en numerosos países. La meta de nuestra labor es hacer que el Estado pueda garantizar que todos los niños vayan a la escuela y también aprendan algo allí. En Bangladés participamos junto con el sector privado en el desarrollo de una unidad de coordinación estatal para la formación profesional. Los padres deben, sin embargo, también asumir su responsabilidad. Para que comprendan cuán importante es que sus hijos vayan a la escuela, deben primeramente saber qué papel deben desempeñar. En Afganistán estamos, por ello, formando consejos de padres, denominados «Shuras». Por último, la COSUDE se compromete también en regiones afectadas por crisis humanitarias para que los niños puedan ir a la escuela y no acaben siendo una «generación perdida»: esto forma parte de la responsabilidad de la comunidad internacional. 

¿El informe tiene consecuencias para el futuro compromiso de la COSUDE? 

Por un lado, confirma que la COSUDE va por buen camino con la estrategia adoptada: se debe comprometer a todos los actores para hacer realidad el objetivo de acceso a la educación. Por otro lado, nos ayuda a enfocarnos mejor en los planteamientos de la rendición de cuentas en el área de la educación. Por ejemplo: ¿Cuál es la responsabilidad de los padres, los docentes, los donantes -o sea nosotros- y del sector privado? ¿Cómo podemos apoyarlos para asumir esa responsabilidad? Espero que nosotros podamos examinar el compromiso de la COSUDE desde esta perspectiva, para que Suiza pueda contribuir aún más eficazmente a que los niños ejerzan su derecho a la educación.

El informe de educación de la UNESCO 2017/18

En todo el mundo, 264 millones de niños y jóvenes entre 6 y 17 años no tienen acceso a la educación. En los países en desarrollo únicamente el 33% de los niños terminan su escolaridad obligatoria. Con frecuencia la educación no es buena: cerca del 60% de los alumnos en el África subsahariana no saben ni leer ni escribir tras haber egresado de la escuela primaria. 

El informe de educación de la UNESCO 2017/18 titulado «Rendir cuentas en el ámbito de la educación: Cumplir nuestros compromisos» examina cómo deben contribuir las autoridades y escuelas, los docentes y padres, las organizaciones internacionales y el sector privado para asegurar el acceso igualitario de todos los seres humanos a una educación de calidad.

El informe, que se presentará en Berna el 13 de diciembre de 2017, insta a los gobiernos

  • a imponer a escuelas y docentes responsabilidades de rendimiento de cuentas que sean constructivas, fomenten la calidad de la educación y no representen una carga adicional en el trabajo diario;
  • a establecer reglamentaciones que garanticen sistemas educativos no discriminatorios y una educación de calidad;
  • a hacer justiciable el derecho a la educación, lo cual no es el caso en el 45% de los países;
  •  a comunicar de manera transparente los puntos fuertes y débiles del sistema educativo y evaluarlos con los actores involucrados.

El informe de publicación anual examina regularmente los avances logrados a escala mundial en la aplicación de la agenda de educación 2030, que han entrado en vigor como parte integrante de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.