La educación abre horizontes a refugiados y migrantes

Artículo, 19.02.2019

La comunidad internacional quiere fomentar una educación de calidad y oportunidades de formación continua para todas las personas, incluidos refugiados y migrantes. Pero no todos, ni con mucho, tienen acceso a las ofertas educativas, tal y como muestra el Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2019 de la UNESCO, que se presentará en Berna el 21 de febrero. La Cooperación suiza al desarrollo confiere gran atención a este tema.

Un grupo de niñas y niños se sientan apretados en los pupitres de un aula.
Gracias al compromiso de la COSUDE, los niños refugiados sirios en Jordania pueden volver a ir a la escuela. © COSUDE

Las cifras hablan por sí solas: Según las estimaciones, 258 millones de personas en todo el mundo han abandonado sus países, en busca de una vida mejor en otro lugar, acuciados por la pobreza, las catástrofes u otras eventualidades. La guerra y la violencia causaron el éxodo de unos 69 millones de personas, de los cuales 36 millones son niños y adolescentes en edad escolar. El 85% de los refugiados encuentran protección en países en desarrollo. En el camino y en los países de acogida, estas personas tienen que renunciar a muchas cosas, a menudo también a la educación. La consecuencia de esta odisea, que suele durar años, es que millones de niños y adolescentes amenazan con convertirse en una «generación perdida», por así decirlo, sumidos en la necesidad y la pobreza, sin perspectivas de un futuro mejor.

Estos son algunos de los desafíos en el campo de tensión de migración, desplazamiento y educación subrayados en el Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2019 de la UNESCO, que se presentará el 21 de febrero en Berna (véase el recuadro más abajo). El foco del Informe abarca desde la migración interna hasta los fenómenos internacionales de éxodo y migración, desde el abandono voluntario del propio país hasta la expulsión forzosa. Y pone de relieve el enorme potencial que se desperdicia si se desatiende la educación de refugiados y migrantes, lo cual no solo afecta a sus perspectivas de futuro personales sino que también repercute negativamente en los países de origen y de acogida. Esto lleva a los autores a dar unas recomendaciones claras: refugiados y migrantes deben ser integrados en los sistemas educativos nacionales, y sus necesidades de formación deben ser cubiertas con una oferta adecuada.

La COSUDE quiere evitar las «generaciones perdidas»

La cooperación suiza al desarrollo confiere desde hace tiempo gran atención a estos aspectos. Sabina Handschin, la experta en educación de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación COSUDE, dice: «Queremos evitar que se produzcan ‘generaciones perdidas’». Por esta razón, la COSUDE trabaja para que el éxodo no prive a los niños de recibir una formación escolar y para que los migrantes reciban una formación. Y ello porque la COSUDE entiende por educación no sólo la escolarización obligatoria sino también la formación profesional. Así, en Jordania, p, ej, gracias a un proyecto de la COSUDE, 2.400 niños y adolescentes sirios de un campo de refugiados pueden recuperar los años de escuela perdidos por la guerra y el éxodo, y obtener un diploma escolar. En Níger, con la ayuda de la COSUDE, más de 17.000 niños desplazados por el terror del Boko Haram van a la escuela con los niños del lugar. Y en Nepal 170.000 personas han completado con apoyo de la COSUDE cursos de preparación para trabajar como temporeros en los países del Golfo. Esto les permite aumentar sus ingresos, y cuidar mejor a sus familias en casa.

Sabina Handschin está convencida de que este compromiso redunda en interés de todas las partes interesadas, y explica: «Invirtiendo en la educación de refugiados y migrantes, no solo apoyamos el derecho a la educación sino que también fomentamos el potencial de estas personas. La educación crea perspectivas, permite la igualdad de oportunidades y la participación activa en la vida social y económica. Y, además, proporciona las herramientas para un posterior retorno al país de origen.» Pero esto, opina Handschin, no puede lograrse sin el apoyo de la comunidad internacional, dado que muchos países en desarrollo no disponen de los medios necesarios para hacer frente, sin la solidaridad internacional, a los enormes desafíos de la pobreza, los conflictos, el éxodo y la migración.

Presentación en Suiza del Informe de seguimiento de la educación en el mundo

El 21 de febrero de 2019 se presenta oficialmente en Berna el Informe de seguimiento de la educación en el mundo de la UNESCO de este año, que lleva por título «Migración, desplazamiento y educación: construyendo puentes, no muros». El acto contará con la presencia del Director del Informe de seguimiento de la educación en el mundo y tendrá lugar de 13.30 a 17.00 horas, en la sede de COSUDE, Freiburgstrasse 130. Se expondrán los resultados más importantes del Informe, y expertos y expertas de la ONU, DFAE, universidades y sociedad civil debatirán, entre otras, sobre las siguientes cuestiones:

  • ¿Cómo afectan los flujos de población al acceso y a la calidad de la educación, y con qué obstáculos se enfrentan migrantes y refugiados?
  • ¿Qué papel incumbe a la educación para explotar el potencial humano de migrantes y refugiados?
  • ¿Cómo pueden reaccionar los sistemas educativos a la migración y el éxodo, y adaptarse a las circunstancias, y qué papel juega en este sentido la cooperación internacional?
  • ¿Qué se pone en juego si se pasa por alto la educación y la formación de refugiados y migrantes?

El acto es gratuito, y tendrá traducción simultánea en alemán, francés e inglés. El programa y la inscripción se describen detalladamente en los enlaces que aparecen abajo.