El aprovechamiento sostenible del agua y de los pastos alivia las privaciones de los ganaderos etíopes


Un grupo de hombres y mujeres etíopes excava con picos y palas nuevos pozos junto a charcas semisecas.
Hombres y mujeres de Borana trabajan en tareas de saneamiento de pozos de agua. Contribuyen así a combatir la sequía y a aumentar sus ingresos. © Helvetas

La sequía, la escasez de forraje y los conflictos sobre recursos naturales dificultan la existencia de los ganaderos en el sur de Etiopía. A fin de reforzar la seguridad alimentaria y la resistencia a las crisis de estos grupos, la COSUDE ha tomado una serie de medidas que abarcan desde el saneamiento de los pastos y los pozos de agua hasta la incorporación de nuevas fuentes de ingresos para las mujeres, pasando por la introducción de planes de explotación.

 

 

 

[1] For the sake of simplicity, pastoralists and agro-pastoralist will be referred to as “pastoralists” hereafter.

 

 

Región/País Tema Período Presupuesto
Etiopía
Medio ambiente
Agua
No Theme defined
Producción agrícola (incluida la gestión de los recursos naturales)
Protección medioambiental
Reducción de los riesgos de las catástrofes - prevención
Gestión integrada de los recursos hídricos (cuencas hidrográficas)
01.06.2015 - 31.08.2020
CHF 6'753'920

Este recuerdo permanece aún grabado en la memoria de Obbo Dhoketa Gadhafo: «Hace 30 o 40 años estas tierras no eran como ahora», declara el ganadero de la zona de Borana en el sur de Etiopía. «Antes había suficiente agua y pastos, y era posible manejar bien el ganado». Los pastos crecían y las bestias se reproducían con estaciones de lluvias regulares y nunca faltaban mantequilla, leche ni otros productos pecuarios. Sin embargo, la situación comenzó a cambiar hacia fines de los años noventa. El cambio climático habría traído aparejadas precipitaciones más esporádicas e imprevisibles, así como sequías más frecuentes y una mayor densidad de población y ganado. «Por consiguiente, los pastos se empobrecieron y ya casi no disponemos de forraje suficiente para alimentar a nuestro ganado».

Lo que describe Obbo Dhoketa Gadhafo preocupa también a muchos otros ganaderos en su país. Su hábitat, que equivale a más del 60 % de la superficie de Etiopía, se ve particularmente afectado por sequías cada vez más asiduas, conflictos entre la comunidad pastoril nómada y los agricultores sedentarios por los recursos naturales del país, así como por la degradación de los pastos, ya sea causada por la sobreexplotación, el crecimiento de la maleza o la erosión del suelo. Las consecuencias son gravísimas: disminuye la productividad al tiempo que aumentan la pobreza, el hambre y la escasez de agua. Únicamente en la zona de Borana más de 200 000 personas no tienen suficiente comida y la hambruna azota a casi el 80 % de los hogares durante algunas estaciones del año.

Brindar ayuda a 71’000 personas en 12’000 hogares

Para remediar la situación, la COSUDE inició en 2016 el proyecto «Sustainable Natural Resources Management for Enhanced Pastoralist Food Security in the Borana Zone», de cuya ejecución se encarga un consorcio de ONG bajo la dirección de Helvetas, en estrecha cooperación con las autoridades etíopes. El objetivo del proyecto es mejorar a largo plazo la seguridad alimentaria y la resistencia a crisis tales como la sequía y la hambruna de las comunidades de pastores en la región de Borana, gracias a un uso más sostenible de los recursos naturales. Las beneficiarias de estas medidas serían unas 71 000 personas pertenecientes a un total de 12 000 hogares.

La labor se llevará a cabo simultáneamente en distintos ámbitos. En estrecha colaboración con las comunidades ganaderas afectadas se elaborarán, por ejemplo, planes de utilización sostenible de las tierras de pastoreo sobre cuya base se adoptarán las medidas de mejora correspondientes, desde arrancar arbustos hasta la siembra de plantas forrajeras en vez de variedades no comestibles para el ganado. Gracias a un sistema de rotación, se evitará el uso descontrolado de las tierras de pastoreo a fin de que el suelo puede recuperarse entre cosechas.

Al menos tan importante como lo dicho es el acceso de seres humanos y animales al agua potable. De este modo, con el activo apoyo de los habitantes se liberarán de lodos numerosas fuentes hídricas y charcas y se procederá sucesivamente a su saneamiento. A ello se suman los filtros e instalaciones de tratamiento para la obtención de agua potable. Con esta campaña de información se debería además alentar a las personas a no hacer más sus necesidades al aire libre, lo cual genera numerosas enfermedades.

Capacitación especial para mujeres

En el marco del proyecto se presta especial atención a la situación de las mujeres en la comunidad ganadera predominantemente masculina. Se fomentará la participación femenina en los diferentes organismos e instituciones comunitarias. En los cursos de capacitación las mujeres aprenderán también cómo cultivar alimentos y forrajes de calidad. Mediante cursos de avicultura, apicultura y administración de negocios se capacitará a las mujeres a generar nuevas fuentes de ingresos para sí y sus familias.

Se trata en todos los casos de medidas a largo plazo. El proyecto de una duración de cinco años contempla, sin embargo, una componente a corto plazo: un fondo para medidas de emergencia en caso de crisis, al que se debió recurrir poco después del inicio del proyecto, en 2017, a raíz de la devastadora sequía. De este modo, se aseguró el suministro de emergencia de forrajes y de medicina veterinaria a unos cien hogares. El ganadero Obbo Dhoketa Gadhafo quedó muy agradecido por la pronta ayuda recibida en dicha emergencia. Gracias a ello, declara, se pudieron salvar muchos animales que de otro modo habrían perecido.