La medición de los resultados: una prioridad

La COSUDE orienta sus actividades por los resultados y por la eficacia de sus inversiones. Ahora bien, para evaluar la cooperación al desarrollo, no hay que considerar únicamente las actividades sino también su impacto a diversos niveles. Habida cuenta del dinamismo del contexto, la medición de los efectos representa un auténtico desafío metodológico.

En un mundo globalizado, la cooperación suiza no es sino uno de los numerosos actores que pueden influir en el desarrollo de un país o de una región. Dada la complejidad de las sociedades y la multiplicidad de los actores así como la influencia de la situación política, a menudo resulta difícil demostrar las relaciones directas entre causas y efectos.

Esto hace díficil, aunque no imposible, el análisis de la eficacia de los programas de cooperación. La manera en que se gestionan los proyectos es fundamental para poder evaluarlos después; son necesarios una buena planificación y un seguimiento serio. Preparando sus proyectos y sus programas, la COSUDE define siempre los objetivos que se persiguen, los criterios de evaluación y el seguimiento a garantizar, con el fin de verificar la realización de los objetivos.

Instrumentos y métodos

La compleja relación entre causa y efecto puede ser ilustrada por medio de la cadena de resultados. Esto permite, en el caso de los proyectos de desarrollo o las acciones humanitarias, establecer la relación de causalidad entre la planificación (objetivos fijados, enfocados) y el control del resultado (prestaciones proporcionadas y sus consecuencias).

La apreciación de los resultados de un programa o de un proyecto se realiza a tres niveles:

  • resultados inmediatos (output);
  • efectos obtenidos (outcome);
  • impacto (del proyecto o del programa)

Los outputs son los bienes, equipamientos o servicios que resultan de la intervención. El análisis de los outcomes y del impacto mide los efectos inducidos por una intervención, a medio o largo plazo, positivos o negativos, intencionales o no, directos o indirectos. Cuando se perforan 300 pozos, es la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones circundantes lo que importa y no el número de perforaciones realizadas.

En la planificación de un proyecto/programa, la cadena de resultados parte de una serie de hipótesis que no pueden ser verificadas 100%. Es importante controlar estas hipótesis lo más posible para evitar efectos negativos inesperados o para limitar a tiempo su efecto si se cumplen. Sin embargo, no siempre es posible afirmar con certeza que el apoyo proporcionado sea el causante de un determinado cambio, dados el dinamismo del contexto, los numerosos actores implicados y la multitud de factores que influyen en el proyecto.

La COSUDE pretende proseguir su compromiso a fin de mejorar aún las metodologías de seguimiento y de evaluación de los resultados del desarrollo, y se esfuerza por observar la eficacia, la pertinencia y el impacto de las intervenciones sobre los grupos beneficiarios.