Formación profesional

La formación profesional facilita a los jóvenes la entrada en el mundo laboral y garantiza que haya suficientes especialistas y ejecutivos profesionales cualificados. Forma parte del sistema educativo y está adaptada a las necesidades del mercado laboral.

Aprendices de relojería en una manufactura relojera
Manufactura relojera en Grenchen. © DFAE, Presencia Suiza

La estrecha relación con el mercado laboral es una de las principales características de la formación profesional helvética. Las carreras formativas se acomodan tanto a las cualificaciones profesionales que realmente se demandan como a los puestos de trabajo disponibles. Gracias a este vínculo directo con el mundo laboral Suiza registra en comparación internacional una de las tasas más bajas de desempleo juvenil. 

La formación profesional es parte integral del sistema educativo. Está integrada en la enseñanza de grado secundario II y en la educación terciaria. Se caracteriza por una alta permeabilidad: el acceso a la formación continua y el cambio de profesión durante el posterior transcurso de la vida laboral es posible sin grandes dificultades. 

En Suiza dos tercios de los jóvenes emprenden una formación profesional básica tras la escuela obligatoria. La gran mayoría de las carreras profesionales se rige por el sistema dual. Durante tres o cuatro días por semana los aprendices trabajan en la empresa en la que están contratados para aprender la práctica del oficio. Durante el resto del tiempo acuden a la escuela profesional comercial para adquirir los conocimientos teóricos de su profesión. 

En Suiza la oferta abarca aproximadamente 250 títulos reconocidos de formación profesional básica. Perito comercial, técnico de comercio al por menor, técnico paramédico, asistente sanitario, electricista, cocinero e informático son las profesiones más solicitadas. La duración de la formación abarca entre tres y cuatro años en función del oficio elegido. Tras superar el examen final, los aprendices reciben el Certificado Federal de Capacitación (CFC) o el Certificado Federal de Formación Profesional (CFP), que son reconocidos en todo el país. 

La educación profesional superior es la continuación de la formación profesional básica. Ofrece a los estudiantes una cualificación profesional específica y los prepara para ejercer funciones ejecutivas y tareas específicas. La oferta de las escuelas técnicas abarca alrededor de 400 exámenes profesionales y exámenes técnicos superiores en ocho secciones y 57 carreras formativas distintas. Además, el bachillerato profesional da derecho al acceso sin exámenes a las escuelas técnicas superiores.