El convento de Müstair

El convento de San Juan yace en el remoto y pacífico valle de Müstair. Detrás de los gruesos muros se esconde una historia conmovedora de más de mil años. Situado en un lugar estratégico, el convento fue, desde los tiempos de Carlomagno, lugar de varias batallas no muy cristianas por el poder. El convento alberga hoy a una comunidad de doce benedictinos que viven en paz según la regla “ora et labora”.

El convento benedictino de San Juan en Müstair ©Presencia Suiza
Datos y cifras

Objeto

Convento de San Juan, fundado en torno a 780 d. C.; en sus orígenes un claustro para frailes, se transformó en el siglo XII en convento de monjas.

Ubicación

Valle de Müstair, cantón de los Grisones, Suiza

Patrimonio de la UNESCO desde

1983

Motivo de su incorporación

Se trata de un testimonio único de una cultura desaparecida (criterio número 3 de las directivas de la UNESCO).

Particularidades

El convento de San Juan en Müstair tiene una larga historia. Su trayectoria se remonta a la Alta Edad Media y a la época de apogeo de la Cristiandad. La iglesia enteramente conservada de la época carolingia, los muy bien conservados frescos altomedievales y la más antigua torre defensiva habitada del espacio alpino (siglo X) son testimonios muy valiosos de esa época. Los frescos fascinantes, que fueron determinantes para la atribución del galardón por parte de la UNESCO, fueron descubiertos a finales del siglo XIX y enteramente despejados en los años 1940. Desde los años 60, la fundación Pro Kloster St. Johann en Müstair se encarga de la renovación permanente y sistemática de la residencia conventual. 

El patrimonio universal y su lado suizo

La historia del convento de Müstair está marcada por su trayectoria de hospicio en la estratégica ruta comercial transalpina. Los Alpes —por un lado un refugio y por otro un lugar de encuentro y tránsito— caracterizan la historia y los mitos de toda una nación, y hay quienes aseveran que incluso la mentalidad del pueblo suizo. En la opinión del historiador Jean-François Bergier se trata de una “doble” mentalidad, entre el cosmopolitismo y el aislacionismo, y marcada por dos tradiciones alpinas contradictorias: retirada y apertura.

La retirada y la apertura reflejan también la vida de los doce benedictinos de Müstair. Viven, rezan y trabajan en una apacible tranquilidad, y al mismo tiempo abren los portales de la residencia para invitados y visitantes.

Nuestros bloques temáticos ofrecen más información sobre la historia de Suiza y de su pueblo, así como el papel que han desempeñado las montañas.

El patrimonio en vivo

UNESCO world heritage - Benedictine convent of St John at Müstair
Federal Department of Foreign Affairs FDFA