Los buenos servicios de Suiza

En el pasado, Suiza ha contribuido gracias a su labor como intermediaria a la resolución de numerosos conflictos internacionales. También interviene como estado depositario en países terceros cuando las relaciones diplomáticas se interrumpen.

Púlpito durante una reunión de la OSCE
© DFAE, Béatrice Devènes

Suiza ofrece como estado neutral con una larga tradición federalista sus buenos servicios en repetidas ocasiones a partes en conflicto. Puede limitarse a proporcionar un lugar de reunión en su territorio para las negociaciones, pero también puede establecer activamente un contacto entre las partes en conflicto y ofrecer sus servicios de mediación para así llegar a un entendimiento o incluso a un acuerdo de paz. 

En el pasado más reciente, Suiza ha participado en unas 15 negociaciones. Así consiguió, por ejemplo, la ratificación de un acuerdo de armisticio en las sierras nubias de Sudán, participó en las conversaciones entre los grupos rebeldes y el Gobierno de Colombia, estableció un contacto oficial entre los rebeldes y el Gobierno de Sri Lanka y contribuyó a la conclusión de un tratado de paz entre los rebeldes maoístas y el Gobierno de Nepal. Además, Suiza respaldó durante muchos años las negociaciones sobre el programa nuclear iraní que desembocaron en un acuerdo en 2015. 

A raíz del incremento de los conflictos internos en los países Suiza se vio obligada en los últimos años a ofrecer sus buenos servicios también a grupos rivales y no solo a representantes oficiales de los Estados. Entretanto interviene con frecuencia en el marco de operaciones coordinadas por varios estados u organizaciones internacionales como la ONU, la Unión Europea o la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). En el caso de la prolongada guerra en Siria, por ejemplo, Suiza apoya a la ONU con su pericia técnica y ofreció alojo en Ginebra a las partes negociadoras en abril de 2016.

Suiza brinda sus buenos servicios como estado depositario en casos de conflicto entre dos países, en los que se ofrece como «buzón» a uno de los países para que éste deposite en ella la defensa de sus intereses diplomáticos en el país de conflicto, con lo que se logra conservar un mínimo de relaciones entre ambos estados. En la actualidad Suiza desempeña cuatro mandatos de este tipo: defiende los intereses de Irán en Egipto, de Estados Unidos en Irán, así como los intereses de Arabia Saudita en Irán y viceversa. Hasta 2015 Suiza defendió como estado depositario los intereses de Estados Unidos en Cuba (y viceversa).