«Hay que preservar un mínimo de humanidad en medio del conflicto.»

Artículo, 20.06.2015

El CICR es una de las principales organizaciones internacionales que trabajan en Siria para cubrir las necesidades humanitarias sobre el terreno. La COSUDE es, de hecho, una contraparte primordial del CICR. Siria registra actualmente el mayor número de desplazados internos del mundo, sin mencionar los millones de refugiados que han cruzado la frontera. Entrevista a Robert Mardini, director regional del CICR para Oriente Próximo y Medio.

Robert Mardini interactúa con niños durante una visita de campo.
Según Robert Mardini (parte inferior izquierda de la foto), jefe de operaciones del CICR en Oriente Próximo y Medio, el apoyo de Suiza al CICR no es únicamente pecuniario: es políticamente congruente. © CICR

El CICR, Comité Internacional de la Cruz Roja, es una contraparte fundamental de Suiza. Esta organización internacional con sede en Ginebra es destinataria de aproximadamente el 30% del presupuesto asignado anualmente por la COSUDE a la Ayuda humanitaria. Este principio de contribución financiera permite a la COSUDE cubrir las necesidades de las poblaciones más vulnerables en regiones de difícil acceso por estar afectadas por conflictos violentos. La protección de la población civil constituye una prioridad estratégica de la Ayuda humanitaria suiza.

El CICR cuenta con bases logísticas y personal repartidos por los cuatro puntos cardinales del planeta. En su calidad de organización apolítica y de guardián de los Convenios de Ginebra, el CICR dispone de un amplio margen de maniobra sobre el terreno.

En el caso de Siria, el CICR tiene empleados a 300 colaboradores, de los cuales 50 son expatriados, para así poder canalizar la ayuda humanitaria a la población necesitada. Además de los 4 millones de sirios que han huido de su país, se calcula que el número de desplazados internos por causa de la guerra se eleva a más de 7 millones.

Contribución de 610 millones de francos
Desde 2011, año en que comenzó la crisis siria, Suiza ha desembolsado 370 millones de CHF como contribución para la sede central del CICR, a los que se sumaron más de 240 millones de CHF destinados a intervenciones puntuales del CICR sobre el terreno. Dentro de este último presupuesto, unos 38 millones de CHF han sido destinados específicamente a las poblaciones de Siria, Irak, Jordania y Líbano.

Por el volumen de fondos aportados, Suiza ha sido el tercer país donante en 2014. Y esto no es todo: Suiza y el CICR mantienen una estrecha colaboración en favor de un mayor respeto del Derecho internacional humanitario. Entrevista a Robert Mardini, director regional del CICR para Oriente Próximo y Medio.

Sr. Mardini, ¿para qué sirven concretamente en el territorio sirio las contribuciones financieras de Suiza a su organización?
Gracias a las contribuciones de sus donantes, el CICR ha podido en muchas ocasiones duplicar su presupuesto operativo en Siria desde 2011, con lo cual se han multiplicado nuestras actividades de suministro de agua potable, de distribución de alimentos, de construcción de refugios y de asistencia médica para los desplazados internos y la población local que les acoge. Esto es gratificante pero todavía resulta insuficiente. Desde el punto de vista humanitario, la situación sigue empeorando y los combates son cada vez más violentos. Ya solamente en el territorio sirio, 12 millones de personas dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir. Muchos de los desplazados internos han tenido que huir de los combates en reiteradas ocasiones, debiendo abandonar una y otra vez su vivienda o algún refugio improvisado para buscar un lugar más seguro.

Suiza defiende el principio del acceso garantizado y seguro a la ayuda humanitaria para todas las personas necesitadas. En opinión del CICR, ¿en qué sentido y en qué lugares no está hoy asegurado el acceso a las víctimas en Siria?
De los 12 millones de sirios a los que me he referido, aproximadamente 5 millones viven en zonas de difícil acceso. Unas 200.000 personas se encuentran incluso bloqueadas dentro de zonas rodeadas por las fuerzas armadas, como el campamento de Yarmouk o la ciudad de Deir ez-Zor. En dichos casos, el CICR y la Media Luna Roja siria forman parte de las escasas organizaciones que a veces logran atravesar los frentes y acceder a las poblaciones necesitadas. Todo ello requiere largas y arduas negociaciones con todas las partes del conflicto.

¿También con el Estado Islámico?
El CICR habla con todos los grupos, abogando por el derecho de la población civil a ser protegida, abastecida de alimentos y atendida. Dicho esto, no ocultaré el hecho de que nuestros contactos con el Estado Islámico son muy limitados. Hemos tenido algunos intercambios esporádicos con algunos de sus representantes locales en Deir ez-Zor y Raqa, así como en Fallujah y Mossul, en Iraq, lo cual nos ha permitido encauzar la asistencia médica y entregar desinfectantes para potabilizar el agua. Sin embargo, dichos contactos han sido cada vez menos frecuentes desde finales de 2014.

¿Ocupa Suiza para el CICR un lugar destacado entre los donantes?
Suiza es un país donante no solamente generoso, sino previsible y flexible a la vez. La contribución de Suiza al presupuesto de nuestra sede central es crucial para el buen funcionamiento del CICR, así como también lo es la financiación más específica de las actividades que se llevan a cabo sobre el terreno. Me complace enormemente el diálogo, fluido y por demás constructivo, que mantenemos con nuestros interlocutores de la COSUDE. Suiza intenta respaldar al CICR en los ámbitos en los que necesitamos ayuda, y comprende que a veces preferimos postergar hasta el año siguiente ciertos gastos ya planificados. En conclusión, yo diría que el apoyo de Suiza no es únicamente pecuniario sino que, además, es políticamente congruente. Para una organización como la nuestra, los esfuerzos que despliega Suiza para promover el respeto del Derecho internacional humanitario son inestimables.

¿Está pensando en la iniciativa diplomática conjunta que lanzaron Suiza y el CICR en 2012 para fortalecer la aplicación del Derecho internacional humanitario?
No solamente. Nosotros acogemos con satisfacción las consultas discretas y apropiadas que Suiza lleva a cabo en el contexto de la crisis siria, con el fin de instaurar un espacio humanitario neutral e imparcial. Todo lo que apunta a reforzar el respeto del Derecho internacional humanitario tiene repercusiones positivas.

Lo habitual es, más bien, ver en las noticias casos de violación evidente de este Derecho.
Es cierto, pero tenemos la responsabilidad de hacer notar que, al mismo tiempo, se han logrado algunos avances. En la ciudad de Alepo, por ejemplo, estamos negociando regularmente con el Gobierno y unos veinte grupos armados. Todos ellos han comprendido el papel que desempeña el CICR y han reconocido que hay que preservar un mínimo de humanidad en medio del conflicto. En este sentido, las consultas humanitarias entabladas por Suiza son un rayo de esperanza que, llegado el momento, podría allanar el camino para una reconciliación nacional. Al comprometerse a respetar los principios fundamentales del Derecho internacional humanitario, las comunidades locales ya están aprendiendo a volver a convivir.

La COSUDE frente a la crisis siria: una respuesta múltiple

Además del CICR, la COSUDE apoya las operaciones de un gran número de agencias de la ONU y de organizaciones internacionales o nacionales que operan en Siria y en los países de la región, entre ellas, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Para 2015, la COSUDE ha previsto financiar a dicho organismo con 35 millones de CHF, de los cuales 3 millones serán destinados a los refugiados sirios que han huido de los combates dentro de su país. La COSUDE también pone a disposición del ACNUR a expertos técnicos del Cuerpo Suizo de Ayuda Humanitaria (CSA) especializados en suministro de agua y saneamiento, en protección, en construcción y en la ayuda mediante transferencias monetarias. Por último, la Ayuda humanitaria suiza realiza sus propios proyectos en Líbano y Jordania, en especial en el campo de la rehabilitación de escuelas. Desde 2011, Suiza ha asignado un total de 178 millones de CHF a la Ayuda humanitaria para responder a la crisis siria.

Archivo "Compromiso de Suiza con las víctimas de la crisis siria"