«Mediante nuestra labor sobre el terreno queremos abrir nuevas perspectivas»

Artículo, 14.07.2016

Desde hace veinte años, Suiza presta apoyo a Bosnia y Herzegovina para fortalecer la democracia, el Estado de derecho y la economía de mercado. Elisabeth von Capeller, vicedirectora de la COSUDE y jefa de la Cooperación con Europa del Este, repasa la trayectoria de cooperación y habla de las perspectivas y los desafíos actuales.

Una mujer apila cajas llenas de manzanas
Promover la fundación de empresas y la creación de trabajo son prioridades de la cooperación suiza en Bosnia y Herzegovina. © COSUDE

Señora von Capeller, ¿cómo ha ayudado Suiza a Bosnia y Herzegovina en los últimos veinte años?

Durante los cinco primeros años, prestamos ayuda humanitaria de emergencia. Tras la devastadora guerra, proporcionamos alimentos, ropa y medicamentos a las personas necesitadas. Ayudamos a quienes regresaron al país a reconstruir sus viviendas y empresas para que pudieran restablecer sus medios de subsistencia lo más rápidamente posible.

Desde el año 2000, hemos ido orientando cada vez más nuestra cooperación hacia el desarrollo a largo plazo a fin de apoyar la transición del país en vista a su plena integración en Europa. Ello implica también la transmisión de valores europeos tales como la promoción de una economía social de mercado, la democracia y los derechos humanos. 

¿Qué ha podido lograr Suiza?

Junto con otros países donantes, instituciones nacionales y organizaciones de la sociedad civil, Suiza ha contribuido a llevar a cabo importantes reformas en el ámbito del desarrollo municipal, el desempleo juvenil, la mejora del sistema sanitario y la gestión de la migración. Como resultados concretos, cabe mencionar, por ejemplo, la implantación de servicios modernos de atención al público en las administraciones municipales, la mejora de los sistemas de abastecimiento de agua potable, el establecimiento de servicios sanitarios profesionales o la creación de puestos de trabajo gracias a la fundación de empresas. Por otra parte, Suiza también ha propuesto nuevas leyes importantes para la sociedad de cara al futuro. En cuanto país democrático y multicultural, Suiza constituye en muchos aspectos un modelo. 

Veinte años después de la guerra, ¿en qué situación se encuentra Bosnia y Herzegovina?

El país sigue adoleciendo de tres problemas fundamentales. Por una parte, subsisten grandes disparidades entre los diversos grupos de la población, es decir entre los bosnios musulmanes, los croatas mayoritariamente católicos y los serbios ortodoxos. Por otra parte, la estructura estatal de tres niveles es complicada y el Gobierno central débil, lo cual obstaculiza las acuciantes reformas políticas. Por último, se está aún lejos de haber superado la cruel guerra en Bosnia. Hoy, ya es un paso adelante que las personas progresivamente empiecen a volver a respetarse e intenten encontrar formas de convivir.

En este contexto, ¿qué es lo que caracteriza en particular el compromiso suizo?

Gracias a su presencia a largo plazo, Suiza ha podido crear un clima de gran confianza en Bosnia y Herzegovina y es considerada un socio creíble. Actualmente, es el quinto principal país donante. En los últimos veinte años, hemos invertido unos 600 millones CHF en programas de cooperación. Nos centramos en los ámbitos en los que Suiza puede contribuir aportando experiencias específicas o un valor añadido.

Elisabeth von Capeller es la jefa de la Cooperación con Europa del Este de la COSUDE. © COSUDE

¿Cuáles son las prioridades actuales de Suiza en la cooperación?

Nuestros objetivos principales son un desarrollo municipal más cercano a los ciudadanos, mejores perspectivas laborales para los jóvenes y un sistema de salud de buena calidad accesible a todo el mundo. Por lo que se refiere al desarrollo municipal, se trata de que las administraciones se vean a sí mismas como entidades eficaces al servicio a la población, y no al revés. Los ciudadanos y ciudadanas deben participar en la toma de decisiones y tener acceso a la información, también de carácter financiero.

En el ámbito de la salud, lo que falta en el país son sobre todo servicios sanitarios modernos. Suiza contribuye, por ejemplo, a que las enfermeras puedan proporcionar una asistencia profesional descentralizada. Además, la COSUDE lleva a cabo una labor pionera que tiene por objeto ayudar a las personas que veinte años después de la guerra de los Balcanes siguen traumatizadas. Un ejemplo es la asistencia ambulatoria que en parte se presta a través de organizaciones de pacientes. 

¿Cuáles son los principales ejes y las particularidades con respecto a la economía?

El desempleo juvenil, que se eleva a alrededor de un 60%, y la emigración que ello conlleva constituyen un gran problema. Ante esta situación, Suiza se emplea a fondo para promover una formación profesional que responda a las necesidades del mercado laboral. También contribuye a mejorar las condiciones económicas generales. Se trata, por ejemplo, de reducir los obstáculos administrativos o de establecer un sistema fiscal transparente.

En este ámbito, quisiera además mencionar la contribución de la diáspora bosnia que vive en Suiza. Con la ayuda de inversores suizos, algunos bosnios de la diáspora han fundado empresas en Bosnia y Herzegovina, en el sector textil, maderero, metalúrgico y alimentario. De esta manera, se han creado varios miles de puestos de trabajo.

Concretamente, ¿qué lleva a cabo Suiza para reducir el desempleo juvenil?

Nuestra experiencia en el sistema dual de formación está muy solicitada, si bien debemos proponer soluciones que se ajusten al contexto local. Alentamos a los empresarios a asumir responsabilidades, ofrecer buenos puestos de aprendizaje y pagar a sus empleados en función de su rendimiento. Los trabajadores que han recibido una nueva formación deben tener la posibilidad de seguir desarrollando sus conocimientos especializados en el lugar de trabajo. Además, fortalecemos un sistema de asesoramiento y colocación que aúna la oferta y la demanda. A las personas que buscan un empleo, les enseñamos cómo solicitar un puesto de trabajo de forma que resulte ser exitoso.

Desde 2009, Suiza mantiene un acuerdo de partenariado en materia de migración con Bosnia y Herzegovina. ¿Qué se ha logrado?

Se trata de una gestión eficaz y oportuna tanto de la migración regular como irregular. Suiza promueve la profesionalización de instituciones como la Policía de Fronteras, el Ministerio de Seguridad y el Ministerio de Derechos Humanos y Refugiados. Hemos obtenido buenos resultados en cuanto se refiere a la prestación de una asistencia correcta a los migrantes y a su eventual repatriación, la integración de las personas que regresan al país y la lucha contra las organizaciones de traficantes de migrantes.

¿Cuál es el motivo principal que impulsa a Suiza a continuar con su compromiso en Bosnia y Herzegovina?

Mediante nuestra labor sobre el terreno queremos abrir nuevas perspectivas. A pesar del estancamiento político, en todas partes encontramos ciudadanas y ciudadanos comprometidos, que quieren sacar adelante su país en beneficio de toda la población. Por ello, seguimos siendo optimistas y creemos que a largo plazo Bosnia y Herzegovina evoluciona en una dirección positiva y avanza en su camino hacia la UE.