Campesinos de diversos horizontes se dan cita en Suiza

Artículo, 27.06.2014

Con motivo del Año Internacional de la Agricultura Familiar, el 27 de junio de 2014 tuvo lugar una jornada de conferencias en el Instituto Agrícola de Grangeneuve, en el cantón de Friburgo. Este acontecimiento, cofinanciado por la COSUDE, brindó la oportunidad a campesinos de diversos países de intercambiar informaciones en un ambiente cordial. El programa también incluyó varias visitas a granjas suizas, que fueron el colofón de una campaña de información lanzada en Facebook.und lehrreichen Austausch zwischen Bauern aus verschiedenen Ländern. Zum Programm gehörten auch Besuche auf mehreren Schweizer Bauernhöfen, als Fortsetzung einer auf Facebook lancierten Informationskampagne.

“¿Están ustedes afectados por epizootias que causen estragos en sus rebaños?” “El forraje que dan a sus vacas durante el invierno, ¿garantiza un queso de la misma calidad que el producido cuando los animales pacen en los prados?" Las preguntas curiosas no se hacen esperar al final de esta soleada jornada en Estavannens, un pintoresco pueblo de la región de Gruyeres, en el cantón de Friburgo. Fabienne y Jacques Pharisa acogen en su explotación agrícola a media docena de campesinos venidos de otras tierras para descubrir cómo funcionan las granjas suizas.

El boliviano Miguel Ortega, la zambiana Evelyn Nguleka y el rumano Dan Cismas figuran entre los visitantes que han venido a Estavannens. Todos están muy interesados en poder hacerse una idea concreta de los modelos de explotaciones familiares desarrollados en Suiza.

Se trata de una visita organizada en paralelo al Día Nacional de la Agricultura Familiar, celebrado en el Instituto Agrícola de Grangeneuve el 27 de junio de 2014, donde tuvo lugar una jornada de conferencias. La COSUDE, uno de participantes en la jornada, recordó la importancia de prestar apoyo a la productividad de las pequeñas explotaciones agrícolas a fin de reducir la pobreza en el mundo.

Realidades diferentes…

“Aquí está la fosa para los excrementos de las gallinas ponedoras”, indica Jacques Pharisa. En Estavannens, hay tantas cosas que ver que la visita se lleva a cabo a paso acelerado: producción lechera y de huevos (¡hasta 12.000 por día!), gran hangar para el almacenamiento del forraje, etc. Dan Cismas, que ha venido de Rumania con su esposa, compara esta granja con la suya, esbozando una sonrisa socarrona: “Con quince vacas y doscientas gallinas como máximo, no estamos al mismo nivel. Digamos que nuestra producción es… más orgánica”.

Otra diferencia constatada: los pagos directos de la Confederación a los agricultores suizos. Miguel Ortega, cuyo ganado pace en el altiplano boliviano, envidia a su homólogo de Friburgo:“Nosotros disponemos de un mecanismo de indemnización en caso de pérdida de uno de nuestros animales, pero en ningún caso de un sistema de subvención estatal para nuestras actividades agrícolas”.

… pero una causa común

No obstante, los campesinos de todo el mundo comparten una misma causa: ser reconocidos por lo que son y lo que hacen en un contexto internacional, económico y climático en constante evolución. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que en todo el mundo existen más de 500 millones de pequeñas explotaciones agrícolas, y que el 56% de los bienes alimenticios consumidos procede de estos productores.

“En Zambia, el trabajo de los campesinos hace que el país sea autosuficiente a nivel alimentario”, explica Evelyn Nguleka, vicepresidenta de la Organización Mundial de Agricultores. “Pero los inversores extranjeros desregulan el mercado comprando las tierras de numerosas familias, por lo que es fundamental que nuestros campesinos tomen conciencia de su papel. El Año Internacional de la Agricultura Familiar, decretado por las Naciones Unidas, va en este sentido”, precisa.

En Facebook

La Unión Suiza de Campesinos ha desarrollado su propia iniciativa para dar visibilidad al trabajo consecuente realizado por los agricultores y a su contribución al desarrollo económico: un portal de Internet didáctico, interactivo y lúdico muestra la vida cotidiana de 33 familias de campesinos de toda Suiza y de otros países. Muy acorde con los tiempos que corren, el sitio web www.meinbauer.ch (traducido en alemán, francés e italiano) proporciona enlaces que remiten a las páginas Facebook de cada familia.

Entre los participantes en esta iniciativa se encuentran Miguel Ortega y Dan Cismas. Desde principios de 2014, ambos explican los acontecimientos que marcan el ritmo de sus vidas familiares, según las estaciones del año, en el marco de un proyecto realizado por Helvetas con el apoyo de la COSUDE. El mensaje publicado por la familia Ortega el 19 de marzo de 2014 dice, por ejemplo: “Cada día, vamos a trabajar a los campos del altiplano caminando. Nos llevamos a nuestro asno, que hoy transporta los aguayos con los que nos protegemos del frío por la mañana y al atardecer. Y cuando los niños están cansados, los lleva el asno para volver”.

Los textos de Miguel Ortega y Dan Cismas, acompañados de bonitas fotos, se asemejan a los de tres otras familias de Honduras, Kirguistán y Tirol que representan este vasto mundo.

Solidaridad en formato “global”

Además de la divulgación de información, el proyecto de Facebook y las visitas mutuas in situ tienen por objeto alentar a los campesinos de todas las latitudes a poner de relieve su trabajo. “Dedicar unos minutos por la noche a explicar mi jornada en Facebook, me hace pensar en lo que hago y por qué lo hago”, observa Dan Cismas. Por su parte, Fabienne Pharisa cuenta que una de sus hijas va a regresar de tres semanas de trekking en Perú: “Ya me ha dicho por e-mail que ha podido visitar tres granjas familiares…”. La solidaridad campesina internacional en formato “global”tiene ante sí un futuro prometedor.