«El desarrollo es un derecho humano»

Artículo, 10.01.2014

El Asia Brief de diciembre de 2013 sobre los programas de la COSUDE en Asia Meridional muestra que el enfoque basado en los derechos humanos es importante para el desarrollo. ¿Qué idea fundamental subyace en este enfoque y cómo se plasma este en el trabajo? La etnóloga Pia Lignell, directora adjunta de COSUDE de 2011 a 2013 en Kabul, la capital afgana, da respuesta a estas cuestiones.

Pia Lignell, vicedirectora de la COSUDE en Kabul, Afganistán de 2011 a 2013, explica el concepto del enfoque de derechos humanos y el trabajo en este ámbito.

¿Cuáles son los elementos esenciales del enfoque basado en los derechos humanos?
El enfoque basado en los derechos humanos da absoluta prioridad a los derechos humanos. Se trata de mejorar la situación de los derechos humanos para poder acometer las causas de la pobreza y reducirla. Con ello, el desarrollo se convierte en un derecho y deja de ser simplemente una «necesidad». Los programas de desarrollo con este enfoque parten de un marco jurídico internacional y nacional. Se responsabiliza al Estado, el «garante principal», y se ayuda a ciudadanas y ciudadanos, los «titulares de los derechos», a conocer y reivindicar sus derechos. La COSUDE se asegura de que en estos programas los «garantes principales» y los «titulares de los derechos» tomen parte en todas las fases del proyecto, fomenta el que ambos grupos conozcan y defiendan sus derechos, y se esfuerza en lograr la cooperación entre ellos. La COSUDE vela, además, por que los grupos más pobres y vulnerables, tales como las mujeres, los niños, las personas discapacitadas y las minorías no sean discriminados.

¿Cómo pueden los derechos contribuir a cambiar las conductas?
El enfoque basado en los derechos humanos se centra no solo en los resultados sino también en el proceso. Ciudadanas y ciudadanos tienen un papel activo. Dado que los grupos más vulnerables no conocen a menudo sus derechos, siendo estos a la vez los que menos se cumplen, la COSUDE se concentra en estas personas. Con ello se contemplan las desigualdades a todos los niveles.

Si la situación de los derechos humanos mejora, se da un cambio de conducta. En Afganistán, por ejemplo, un estudio de la comisión afgana de derechos humanos ha mostrado recientemente un cambio de mentalidad respecto a los crímenes de honor y la violencia sexual. Las víctimas han hablado abiertamente sobre violaciones de derechos en estos dos ámbitos hasta ahora tabús. A la luz de las lagunas del sistema judicial y de la inexistente jerarquía de normas entre el derecho formal, el derecho de la sharia, y las prácticas tradicionales, legitimadas a menudo con el Islam, el estudio ha mostrado que los ciudadanos conocen mejor sus derechos que hace algunos años y que también algunas instancias estatales conocen mejor sus obligaciones.

¿Qué contrapartes en el ámbito de los derechos humanos apoya la COSUDE en Afganistán?
Uno de los puntos prioritarios de nuestro programa es el apoyo a la comisión afgana de derechos humanos, en tanto que pieza clave en la relación entre Gobierno y ciudadanas y ciudadanos. La comisión de derechos humanos se creó en 2002 y está anclada en la Constitución como institución de derechos humanos independiente. A nivel mundial, es la segunda comisión más grande de protección y promoción de los derechos humanos.

Además, la COSUDE ha analizado con el Ministerio de Justicia afgano las discordancias entre la legislación nacional y las convenciones firmadas como, p. ej., la Convención sobre los Derechos del Niño o la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. De ello resultó un plan de acción para la promoción de los derechos nacionales a nivel gubernamental.  

En el ámbito de las ONG de la sociedad civil, la COSUDE apoya a dos organizaciones en red así como a un fondo fiduciario. Estos deberán reforzar los derechos de ciudadanas y ciudadanos, y crear plataformas para la comunicación entre el Estado y la sociedad civil.

¿Qué papel juegan los derechos humanos en la construcción estatal y en la consolidación de la paz en contextos frágiles?
Para los estados frágiles como Afganistán, en los que faltan el Estado de derecho, la jerarquía de normas y la seguridad y en los que reinan la corrupción, la violencia doméstica y la pobreza, el enfoque basado en los derechos humanos es especialmente importante. Este enfoque se aplica teniendo en cuenta la situación del conflicto, es decir que los actores del desarrollo conocen muy bien el conflicto en cuestión, su contexto y los distintos actores.

Por otra parte, el refuerzo de los derechos cívicos, económicos, sociales y culturales es importante para la consolidación de la paz. Precisamente el ejemplo de Afganistán muestra claramente que todos los derechos deben ser reforzados para fomentar el Estado de derecho, la participación política y la seguridad así como para combatir la pobreza, la desigualdad de género y la violencia.

¿Puede ser delicado o peligroso insistir en los derechos humanos en un país sacudido por las tensiones?
Uno de los puntos fuertes del enfoque basado en los derechos humanos es su universalidad; los derechos humanos son válidos en todas partes. Muchos estados frágiles han ratificado y codificado las principales convenciones de derechos humanos. Mientras el Gobierno siga siendo la contraparte legítima de la comunidad internacional, tiene sentido insistir a nivel gubernamental en los derechos ratificados y las obligaciones contraídas con ello.

A nivel regional y local, por el contrario, en donde a menudo se aplica el derecho tradicional y no se reconoce el sistema jurídico formal, insistir en los derechos humanos puede tener como consecuencia que estos sean aún más rechazados.

Puedo dar un ejemplo: La Oficina de COSUDE en Kabul se opuso públicamente junto con la UE a la pena de muerte después de que en el plazo de una semana se hubieran llevado a cabo 14 ejecuciones. Dado que en Afganistán la pena capital está anclada en la Constitución y en el Islam, la sociedad civil no se opuso públicamente por miedo.

Las prácticas tradicionales y culturales se explican y justifican con el Islam. El derecho tradicional puede servir para hacer comprensibles los valores de los derechos humanos, tales como la dignidad, la libertad, la igualdad y la justicia, valores que están también anclados en el Islam. Sin embargo, este procedimiento es solo un criterio de vinculación para aunar las estructuras jurídicas tradicionales y las formales. Se requieren muy buenos conocimientos del contexto y de los actores.

Informaciones complementarias y documentación

  • Asia Brief
    El objeto de los «Asia Briefing Papers» es informar al público y a los profesionales del desarrollo ...