Evitar la desertificación y la erosión del suelo

Mujer corre en el desierto con el niño en sus brazos.
En países afectados por la desertificación, la COSUDE está comprometida con la preservación de la fertilidad de los suelos y de los recursos forestales e hídricos. ©CGIAR

La desertificación y la erosión del suelo provocan la pérdida de componentes vitales tales como nutrientes y minerales. Como consecuencia, muchas personas pierden su base de producción agrícola, su fuente de alimentación y de ingresos, o incluso sus medios de subsistencia. Para evitar este fenómeno, la COSUDE trabaja en las regiones afectadas por la desertificación para preservar los recursos hídricos y establecer una agricultura y silvicultura sostenibles.

En el punto de mira de la COSUDE

La COSUDE promueve la preservación de los recursos hídricos y la fertilidad del suelo a través de una agricultura y silvicultura sostenibles. Concentra dicha labor en las regiones áridas (Sahel, Cuerno de África y Asia Central), transfiere conocimientos, apoya proyectos de investigación y respalda reformas institucionales. A continuación, se enuncian algunas actividades de la COSUDE en la lucha contra la desertificación y la erosión del suelo.

Protección de los pastizales

En Mongolia, uno de los países más golpeados por la desertificación, la COSUDE lleva a cabo su labor de protección de los pastizales desde 2004. Promueve las comunidades de pastores, los llamados «Pasture User Groups» (PUG), que gestionan colectivamente los pastizales tras recibir los derechos de uso de la tierra del gobierno local. Dichos grupos elaboran planes de explotación de los pastizales y los utilizan según un ciclo de rotación. Se trata de entidades autónomas que gozan de un apoyo y reconocimiento crecientes por parte de los gobiernos locales. Con el proyecto «Green Gold» se ha brindado apoyo hasta ahora a 960 PUG y 67 cooperativas de comercialización; en otros términos, más de 53°000 hogares de pastores, es decir el 30% de todos los hogares de pastores del país, sacaron provecho de la iniciativa.

Explotación forestal sostenible

En muchos países en desarrollo, el carbón vegetal es una fuente de energía importante. Para su producción, se necesitan grandes cantidades de madera, lo que puede acarrear la deforestación, la erosión y, finalmente, la desertificación. La explotación forestal sostenible y la producción eficiente de carbón de leña constituyen medidas preventivas para contrarrestar la desertificación.

En Tanzania, la COSUDE apoya el proyecto «Transforming Tanzania’s Charcoal Sector». En el marco de este proyecto, los habitantes de ocho pueblos del distrito de Kilosa elaboran planes de explotación forestal y gestionan colectivamente el bosque, al tiempo que reciben instrucción sobre cómo producir carbón de forma sostenible. Además de la protección de los bosques y de los recursos forestales, aumenta la calidad del carbón de leña, lo cual permite a los carboneros generar mayores ingresos.

Convención para luchar contra la desertificación

Suiza, representada por la COSUDE, participa activamente en la elaboración y aplicación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (United Nations Convention to Combat Desertification, UNCCD), cuyo objetivo prioritario es luchar contra la desertificación y disminuir el impacto de las sequías, en particular en África, mediante la adopción de medidas a todos los niveles.

WOCAT – Intercambio para el uso sostenible de la tierra

La COSUDE brinda ayuda a la red global WOCAT, Reseña mundial de enfoques y tecnologías de la conservación (World Overview of Conservation Approaches and Technologies), bajo la dirección del Centro para el Desarrollo y el Medioambiente de la Universidad de Berna. En el marco del proyecto, los participantes recopilan, evalúan y documentan tecnologías y enfoques en el ámbito del uso sostenible de la tierra, en particular en regiones fuertemente afectadas por la desertificación y la sequía. Esta compilación de datos sirve, entre otras cosas, como herramienta de ayuda en la toma de decisiones en cuestiones relacionadas con el uso de la tierra y la lucha contra la erosión del suelo.

Desde principios de 2014, WOCAT goza del reconocimiento del UNCCD como plataforma mundial para la documentación de las prácticas recomendadas en materia de uso sostenible de la tierra. WOCAT ayuda a los 197 estados firmantes a intercambiar ideas sobre este tema y así aprender fácil y velozmente los unos de los otros. De este modo, la COSUDE difunde con rapidez y de manera asequible prácticas idóneas y valiosos conocimientos sobre la lucha contra la desertificación.

Contexto

Con la desertificación se empobrece el potencial natural del suelo; en otros términos, su productividad, variedad biológica y facultad de regeneración se reducen. La Convención de la Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación define así la desertificación como la «degradación de los suelos». Factores de naturaleza climática y humana, tales como el sobrepastoreo, la sobreexplotación del suelo, la deforestación y sistemas de riego no sostenibles y nocivos para el medio ambiente contribuyen a la desertificación.

Aproximadamente un tercio de las tierras de cultivo de todo el mundo están ya degradados. Debido a la desertificación, se pierden anualmente 12 millones de hectáreas, es decir, tres veces la superficie de Suiza. 2700 millones de personas sufren las consecuencias ecológicas, económicas y sociales de la desertificación y la erosión del suelo. La desertificación tiene a menudo mucho que ver con la pobreza de los habitantes de las regiones afectadas. Para sobrevivir, no les queda más remedio que sobreexplotar el suelo. Otros factores que explican este fenómeno son la legalidad del mercado internacional y la falta de conciencia en cuanto a los recursos naturales.

En 1996, Suiza ratificó la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (United Nations Convention to Combat Desertification, UNCCD), único documento jurídicamente vinculante que reconoce la relación existente entre medio ambiente y desarrollo, por un lado, y la explotación sostenible del suelo, por el otro. Los 197 estados firmantes se comprometen a establecer mejores condiciones de vida para las personas en regiones áridas, a recuperar y preservar el suelo sano y productivo y atenuar las consecuencias de la sequía.

Se persigue alcanzar los objetivos de la convención mediante un enfoque «bottom-up», es decir, mediante la participación de la población local en las esfuerzos desplegados contra la desertificación. Las otras dos convenciones de las Naciones Unidas, adoptadas en la Cumbre de Río en 1992, son primordiales para dicha labor. Se trata de la Convención sobre Diversidad Biológica (Convention on Biological Diversity) y de la Convención Marco sobre el Cambio Climático (Convention on Climate Change).