Cooperación internacional

«El cambio sostenible requiere un impacto sistémico»

La Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) ha resultado nominada al premio Catalyst 2030 del año 2021. En la entrevista concerniente a la ceremonia virtual de entrega de premios, Ruth Huber, miembro de la dirección de la COSUDE, explica por qué tal ceremonia representa más que una recompensa, así como el papel que desempeñan las empresas sociales a la hora de alcanzar los ambiciosos objetivos de desarrollo de la Agenda 2030.

Portrait of Ruth Huber, Vice-Director of SDC and Head of Department Cooperation with Eastern Europe.

«La sensibilización y el reconocimiento son importantes, pero lo decisivo es el impacto que logramos»: Ruth Huber sobre partenariados con empresas sociales en países contraparte. © FDFA

Uno de los objetivos más importantes de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) es la lucha internacional contra la pobreza. Dicho objetivo se encuentra en el punto de mira de la Agenda 2030. Con el fin de alcanzar en los próximos años los ambiciosos objetivos de desarrollo sostenible (ODS) es indispensable la asociación de diversos actores provenientes de los diferentes sectores. Un socio importante en la implementación de estos objetivos es el sector privado, principalmente las empresas sociales con extensa tradición y un sólido arraigo sobre el terreno. Suiza colabora desde hace muchos años con empresas sociales en los países contraparte, siendo este compromiso y su papel pionero los que han propiciado que la COSUDE haya resultado nominada al premio Catalyst 2030 que se concede este año. La organización internacional Catalyst galardona a personas e instituciones que se comprometen a largo plazo con los objetivos de la Agenda 2030 y promueven un cambio sostenible del sistema.

En el marco de una ceremonia de premios mundial, el 25 de marzo de 2021 se organizó en Gran Bretaña la entrega de la distinción Catalyst 2030, distribuida en seis categorías. La cooperación suiza al desarrollo obtuvo una nominación en la categoría de organizaciones bilaterales y multilaterales. Ruth Huber, vicedirectora y responsable del Departamento de Dirección Cooperación con Europa del Este de la COSUDE, participó en la entrega virtual de premios y explicó en una entrevista por qué precisamente las empresas sociales desempeñan un papel tan importante en la consecución de los objetivos de desarrollo de la Agenda 2030, así como cuáles son las experiencias de la colaboración suiza al desarrollo que puntúan en la escena internacional.

Señora Huber, la COSUDE ha sido nominada este año al premio Catalyst 2030. ¿Qué significado tiene tal distinción?

Ruth Huber: Es un gran honor ser nominado a un premio como este. La nominación muestra que nuestro trabajo se percibe a escala internacional y, sobre todo, también se aprecia el enfoque innovador. Pero lo que realmente importa es que una distinción así sirve para alumbrar un aspecto esencial de la colaboración al desarrollo: el papel que las empresas sociales desempeñan en la lucha contra la pobreza y en la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030.

¿Por qué es tan importante el papel que desempeñan precisamente las empresas sociales?

Los objetivos de desarrollo de la Agenda 2030 son muy ambiciosos. Alcanzarlos exige una amplia colaboración entre los distintos actores, en particular con el sector privado. Ello incluye, por una parte, partenariados con empresas con las que perseguimos objetivos de desarrollo en común, y por otra, la consolidación del sector privado en los países en desarrollo. Las empresas sociales asumen una función esencial en dicha colaboración. No solo se rigen por los principios económicos, sino que, con frecuencia, persiguen los mismos objetivos que la COSUDE, en especial en el ámbito social y medioambiental. Las empresas sociales desempeñan un papel determinante cuando se trata de conseguir una amplia repercusión en los países contraparte, es decir, cuando se trata de cambiar un sector entero, de promover una región, no de influir en unos pocos productores.

¿Cuáles son los puntos fuertes de Suiza en materia de cooperación con las empresas sociales? ¿Qué ha hecho la COSUDE para merecer la nominación al premio Catalyst 2030?

La COSUDE colabora desde hace muchos años con empresas sociales. En este sentido llevamos la delantera. La nominación al premio Catalyst 2030 es un reconocimiento a este compromiso y al valor de aportar a la cooperación al desarrollo nuevos métodos de trabajo flexibles y enfoques de inversión innovadores. La COSUDE supo reconocer a tiempo el potencial de las empresas sociales y desarrollar planteamientos innovadores sobre la manera, por una parte, de apoyar financieramente a tales empresas, pero también, por otra, sobre cómo estas empresas que trabajan sobre el terreno pueden profesionalizarse para poder desempeñar el importante papel que representan. 

Una ceremonia de premios crea visibilidad, nos ayuda a divulgar enfoques e ideas innovadores sobre cómo se puede alcanzar un impacto sistémico a través de la cooperación con empresas sociales, así como a interconectar con otros actores que pueden poner en práctica estos planteamientos en otros proyectos y países.

Un premio puede ayudar a sensibilizar la opinión pública con respecto a un determinado tema. ¿Cómo podemos transformar finalmente esta toma de conciencia en efectos concretos?

La percepción y el reconocimiento son importantes, pero lo decisivo es el impacto que logramos. Una ceremonia de premios crea visibilidad, nos ayuda a divulgar enfoques e ideas innovadores sobre cómo se puede alcanzar un impacto sistémico a través de la cooperación con empresas sociales, así como a interconectar con otros actores que pueden aplicar estos planteamientos en otros proyectos y países». Plataformas internacionales como Catalyst 2030 reúnen a diversos actores. Esta conexión es enormemente valiosa.

¿Cuál es la ventaja de semejante intercambio global?

Las plataformas internacionales gozan de gran importancia de cara un intercambio de conocimiento y experiencia. Precisamente por el hecho de que la COSUDE colabora desde hace muchos años con empresas sociales y aporta mucho conocimiento y, sobre todo, experiencia, es muy apreciada en la cooperación al desarrollo en calidad de socia experimentada tanto a nivel bilateral como multilateral. Al final todos tenemos los mismos objetivos. Queremos, en calidad de comunidad internacional, implementar la Agenda 2030, para lo cual debemos necesariamente aprovecharnos del amplio bagaje de experiencia y conocimiento de los distintos actores, aprender unos de otros y tener el valor de probar enfoques nuevos e innovadores.

¿Puede ello dar lugar al desarrollo de proyectos totalmente propios?

¡Por supuesto! Un importante resultado de tales partenariados internacionales son los proyectos en común, lo que se conoce como “cocreación”. En este sentido, estamos deseando que llegue, por ejemplo, la Catalyst 2030 Social Impact Week, que en mayo de 2021 reunirá a todos los participantes y nominados del premio Catalyst 2030. En este caso no se tratará de distinciones sino de proyectos en concreto, de nuestras experiencias y nuestro saber. Queremos aprender unos de otros y crear así ideas y enfoques en común sobre cómo poder aprovechar el papel esencial de las empresas sociales sobre el terreno para luchar juntos y de forma sostenible contra la pobreza en el mundo.

¿En qué consisten realmente los grandes desafíos a la hora de alcanzar este objetivo?

Actualmente, la COVID-19 provoca el retroceso de muchos países en su desarrollo y empuja a millones de personas a la pobreza. La implementación de la Agenda 2030 conlleva al mismo tiempo elevados gastos. Precisamente en una época en la que la economía global sufre los estragos de una pandemia y las personas pierden su puesto de trabajo, los niños ya no pueden ir al colegio y los sistemas sanitarios llegan a sus límites, es muy importante que todos los actores se consagren juntos a estos objetivos. También Suiza se ha comprometido en la Agenda 2030 no solo en lo que se refiere a la cooperación al desarrollo sino también a la aplicación de medidas en el propio país, por ejemplo, en el ámbito del cambio climático.

¿Es en alguna manera realista que podamos alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible hasta el 2030 bajo estas circunstancias?

Los objetivos de la Agenda 2030 son ciertamente muy ambiciosos; deben de servir de estímulo. En algunos de los objetivos nos encontramos muy alejados de la línea de meta. Lo importante es que recorramos el camino hacia allí de forma consecuente. La Agenda 2030, con su nítido horizonte temporal, nos proporciona la urgencia y el empuje necesarios para trabajar nuevos instrumentos y enfoques. Esta responsabilidad internacional adoptada en común crea el fundamento para seguir este ambicioso camino juntos y de manera consecuente. 

Muchos habitantes de las regiones más pobres reciben, gracias a la innovación digital, un acceso más amplio a la información, la educación o los servicios. Este refuerzo de la población civil reviste gran importancia, impulsa el cambio in situ.

Echamos la vista atrás a un año difícil a causa de la COVID-19. ¿Hubo también aspectos satisfactorios que pudimos tratar el año pasado?

La COVID-19 ha representado y sigue representando una difícil situación. En nuestros países contraparte prevalecen a menudo limitaciones mucho más estrictas de la vida social y económica. Pero si podemos llevarnos algo positivo del pasado año son las innovaciones en el marco de la digitalización, y además en los ámbitos más variados. Muchos habitantes de las regiones más pobres reciben, gracias a la innovación digital, un acceso más amplio a la información, la educación o los servicios. A los ciudadanos se les permite participar mejor y de forma más sencilla en la vida pública y política. Este refuerzo de la población civil reviste gran importancia, impulsa el cambio in situ.

¿Dónde radica la importancia de que sistemas enteros cambien? ¿No es mejor que apoyemos a ciertas personas?

El cambio sostenible requiere un impacto sistémico. Es decir, observamos el sistema entero, no solo a los actores por separado, igual que en el caso de un determinado proveedor dentro de la una cadena de valor. Tomemos como ejemplo a un agricultor que tiene algunas vacas. No basta si le ayudamos a conseguir una mayor producción de leche o a comprar más vacas. Si no puede comercializar su leche porque no hay un mercado donde pueda venderla o porque faltan empresas de procesamiento que sean capaces de elaborar productos a partir de esa leche, los ingresos de este agricultor no estarán asegurados a largo plazo. Se necesita un mercado de venta, se necesitan condiciones marco económicas y políticas y se necesitan estándares y normas que regulen todo el sistema. Y entonces no será solo a este agricultor a quien se habrá ayudado de forma permanente sino a muchos otros, o incluso a todo el sector.

Usted trabaja dentro de la COSUDE para la Dirección Cooperación con Europa del Este, lo cual significa que conoce ejemplos concretos de cómo la ayuda suiza al desarrollo se implementa a nivel bilateral y multilateral. ¿Qué experiencia ha adquirido sobre el terreno?

En los países comprendidos entre los Balcanes Occidentales y Asia Central la cooperación internacional de Suiza se concentra en su mayor parte en dos aspectos centrales: el fomento del desarrollo democrático y la transición hacia economías sociales de mercado. Suiza puede aportar mucho en lo que se refiere a ambas temáticas. Tenemos una gran experiencia en términos de gobernanza y somos capaces de compartir nuestro conocimiento federalista y, por ejemplo, reforzar, a nivel subnacional, a las autoridades municipales y su cooperación con la población civil. Pero también en el sector económico gozamos – COSUDE Y SECO juntas – de un gran bagaje en experiencia que podemos aportar a los países contraparte. La formación profesional es un buen ejemplo, pero también es importante reforzar las condiciones marco en el sector privado local con el fin de que sea posible crear empleo para la población local. Las personas necesitan trabajo y unos ingresos para poder tener perspectivas. Asimismo, también apoyamos en distintos países el desarrollo en los ámbitos de la sanidad, el abastecimiento de agua y el cambio climático. Redunda en el propio interés de Suiza que en nuestros países vecinos reine la estabilidad y el bienestar. Tampoco podemos descuidar la importancia de la gran diáspora en Suiza y de su potencial para contribuir al desarrollo en los países de origen. En especial los países de los Balcanes Occidentales se encuentran en una estrecha situación de cercanía, en el plano humano y geográfico, con Suiza.

Los ganadores del premio Catalyst 2030

El jueves 25 de marzo de 2021 se concedieron por primera vez los premios Catalyst 2030 en el marco de una ceremonia de entrega organizada de manera virtual a escala internacional. En ella se galardonó a personalidades dirigentes y a organizaciones filantrópicas, estatales, multilaterales y emprendedoras que persiguen la colaboración, la “cocreación” y el avance de las dinámicas de poder con el fin de alcanzar los ODS. La Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) obtenía una nominación en la categoría «Instituciones bilaterales y multilaterales». Los ganadores:

  • Individual Philanthropist: Azim Premji & MacKenzie Scott
  • Lifetime Impact Award: Ray Chambers
  • Small Organisation: Garfield Foundation
  • Large Organisation: Ford Foundation
  • Philanthropic Intermediary: Greenwood Place
  • Corporate: IKEA
  • Bi/Multilateral Organisation: Norwegian Agency for Development Cooperation
  • Government Africa: Ministry of Health, Malawi
  • Government America: Government of Paraguay
  • Government Asia: Government of Taiwan
  • Government Europe: Finnish National Commission on Sustainable Development

Catalyst 2030 se fundó en el año 2020 durante el Foro Económico Mundial en Davos y su objetivo es la creación de una cooperación intersectorial que propicie un cambio de sistema con miras a la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030.

Póster con todos los 17 ODS de la Agenda 2030.
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible son el núcleo de la Agenda 2030. Suiza también se ha comprometido a alcanzar estos ambiciosos objetivos para 2030. © UN

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU ODS (Sustainable Development Goals, SDGs) persiguen un enfoque integrado para el desarrollo futuro de nuestra sociedad y combinan los avances en el desarrollo económico con la inclusión social y la sostenibilidad ecológica. Los 17 ODS y sus 169 metas son el núcleo de la Agenda 2030. Dichos objetivos y metas equilibran las dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ecológica e integran por primera vez la lucha contra la pobreza y el desarrollo sostenible en la misma agenda. La Agenda 2030, en vigor desde 2016, es el nuevo marco de referencia universal para los esfuerzos nacionales e internacionales encaminados a resolver conjuntamente los grandes retos mundiales como la pobreza extrema, el cambio climático, la destrucción del medio ambiente o las crisis sanitarias. Los Estados miembros de la ONU han declarado su voluntad de unir fuerzas a fin de alcanzar los ODS para 2030. Suiza también se ha comprometido a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible (Agenda 2030). Además, hay que crear incentivos para animar a los actores no gubernamentales a contribuir cada vez más activamente al desarrollo sostenible.

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